1. GRECIA: INICIO

20:14



Dieciséis días recorriendo Grecia continental, Peloponeso y algunas islas Cícladas. Una combinación que ha hecho de nuestro viaje un destino magnífico y recomendable.













INTRODUCCIÓN

Antes de decidir nuestro viaje a Grecia, tuvimos dudas de si nos nos cansaríamos de tantas "piedras”, pero nada más lejos de la realidad. Después de nuestra visita,  hasta nos parece extraño no haber conocido antes este país mediterráneo, con tan importante legado cultural y cuna de nuestra civilización occidental. 

Nada más llegar a Atenas, alquilamos un coche e iniciamos una ruta por lugares de gran interés, como son los monasterios suspendidos  del cielo de Meteora, que estaban en nuestra lista de sueños viajeros desde hace mucho tiempo. Continuamos por Delfos, uno de los santuarios más importantes de la Antigua Grecia, considerado en la antigüedad el centro de la Tierra.  Atravesamos el canal de Corinto, por el moderno puente de Charilaos Trikoupis, para entrar en  la península del Peloponeso que parece tener lo mejor de casi toda la cultura griega, con lugares milenarios como son Olimpia, Micenas, Epidauro, Corinto, enclaves bizantinos, pueblos costeros con encanto y un interior con zonas rurales entre valles fascinantes de gran belleza.

Regresamos a Atenas , un clásico que es en sí misma un museo arqueológico al aire libre y desde, el puerto del Pireo, embarcamos en ferry para conocer algunas de las islas Cícladas.

La magnífica gastronomía, una de las mejores que hemos conocido, el encanto de sus pueblos y la amabilidad de sus gentes, todo en conjunto ha hecho de nuestro viaje un destino magnifico y recomendable 


PROGRAMA  (Del  9/6/ al  25/6/2018)





















Sábado, 9 de junio, 2018

Nuestro vuelo aterrizó en Atenas a las 15:15h, después de casi tres horas de vuelo desde el aeropuerto de Barcelona. Nos dirigimos a la agencia de alquiler automovilística para recoger el coche que habíamos reservado y enseguida nos pusimos en marcha; teníamos un largo camino hasta llegar a la zona de Meteora, donde nos alojaríamos por dos noches. 

Tomamos la E75, en dirección a Lamia, Karditsa y Trikala y después de unas breves paradas para tomar unos refrescos y unos helados, llegamos a la zona de Meteora , tras unas cuatro horas de trayecto. En total una distancia de 356 km, en gran parte por autopista, con un peaje de 15,65€.

Llama la atención que los griegos utilizan el arcén de la derecha para circular y que los cambios de velocidad se suceden a menudo y muchas veces de forma brusca. Continuamente veíamos aparecer en la carretera carteles en lengua griega,  con una especie de cámara fotográfica, que descubrimos avisaba de la proximidad de un radar.

Por lo demás, la circulación en todo momento fue muy tranquila y despejada.





METEORA


La oferta hotelera para conocer los monasterios de Meteora se concentra en los principales núcleos de población de Kalambaka (Καλαμπάκα) con sus más de 20.000 habitantes y Kastraki (Καστρακί) un pueblo de 2.000 habitantes, ambos casi unidos. Elegimos éste último porque leímos que era más tranquilo y se encuentra en la carretera que se dirige a los monasterios de Meteora.

Llegamos a tiempo de la puesta de sol, así que antes de acercarnos a nuestro alojamiento, nos desviamos a uno de los miradores que teníamos localizados en nuestro mapa. 

La entrada a la zona de esta maravilla geológica y arquitectónica es impresionante. Por su singular morfología kárstica y por el impacto que nos produjo ver aquellos monasterios "colgados del aire" -significado de Meteora- desde ese primer momento, pensamos que el viaje ya valía la pena.








Nos alojamos en el Hotel Guesthouse Lithos, en Kastraki, un alojamiento sencillo, tranquilo y con unas vistas espectaculares desde nuestra habitación. Como disponían de restaurante habíamos reservado mesa y empezamos a disfrutar de las primeras ensaladas griegas que nos acompañarían durante todo el viaje, junto con una barbacoa y unas cervezas griegas. De regalo, nos trajeron postres y un chupito de ouzo, el licor griego más tradicional. Es curioso que en la península de Grecia y en el Peloponeso, en todos los restaurantes te traen el postre y el licor de regalo (no así en las islas).







Continuación:

2. MONASTERIOS DE METEORA


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