Esta entrada va dedicada a Christian Solanas, un joven amigo que vi nacer y que, ahora, ya crecido, intenta abrirse camino como periodista. Él fue quien me animó a abrir este blog y conozco la ilusión que tiene por conocer Estocolmo. Así pues, Christian, hoy me he propuesto narrarte nuestra experiencia de esta magnífica ciudad, que muchos dicen que es la más bonita del mundo, aunque yo no me atrevería a afirmarlo pero si puedo decirte que me dejó enamorada y te animo a que la visites cuando puedas.
Procedentes de Estocolmo, Tallín fue la segunda parte de nuestro viaje de seis días. Esta pequeña ciudad, cuyo casco antiguo se encuentra dentro de unas murallas, es todo un escenario de cuento de hadas. Nos perdimos por sus calles, visitamos sus iglesias y nos desplazamos hasta el distrito de Pirita, situado junto al mar, donde vimos las ruinas de un convento del siglo XV.
-->
Helsinky fue el destino final de nuestra circuito, de seis días, por las ciudades bálticas de Estocolmo y Tallín.


