6. VIETNAM/CAMBOYA: TUNELES DE CUCHI (HO CHI MINH) (2008)

19:09



Impresionante visita al recinto de los túneles de Cu Chi, donde se desarrollaron los hechos más importantes de la guerra de Vietnam, y al Museo de los Crímenes de Guerra, un testimonio más de la historia del horror.











Los túneles de Cu Chi 

A 70 km de Ho Chi Minh, se encuentran los túneles de Cu Chi, un lugar donde se desarrollaron algunos de los hechos más importantes de la guerra de Vietnam. Acercarse a ellos permite conocer la historia reciente de este país y, especialmente, del ingenio vietnamita.

Los túneles de Cu Chi son un extenso sistema de túneles subterráneos interconectados que usaban los vietcong para aparecer repentinamente y atacar a los americanos durante la Guerra de Vietnam. Tuvieron un importante papel en la resistencia que el Viet Cong ofreció a las tropas de Estados Unidos y que ayudó al éxito militar. 

Aunque, realmente, los túneles tuvieron su origen a finales de los años cuarenta, cuando el Viet Minh, la Liga Revolucionaria para la Independencia de Vietnam, intentaba expulsar a los franceses de su país. 

Los túneles se extendían por cientos de kilómetros y tenían dormitorios, cocinas, hospitales rudimentarios, comedores y trincheras conectadas entre sí, como un gran hormiguero. 

Las entradas a los túneles eran muy pequeñas por lo que solamente permitían el acceso a los vietnamitas y cuando los americanos intentaban seguir a los vietcong por los túneles se veían fácilmente atascados por ser de mayor envergadura que los asiáticos y por el material militar que portaban con ellos.



Esquema de los túneles.

La visita se inicia con una explicación sobre la estructura de las galerías, se proyecta un video y posteriormente se realiza una visita guiada por la zona donde se muestran las trampas que se utilizaban para impedir la entrada a los túneles, los sistemas de camuflaje y las pequeñas trampillas de acceso, a las que se puede acceder.


Entrar a los túneles por las trampillas de acceso, que están perfectamente camufladas entre la maleza, las hojas y la tierra, es algo que verdaderamente impresiona. Después de saltar por un espacio tan reducido, en el que justo cabía nuestro cuerpo, tocamos de pies al suelo.


En el recinto están señalizados los cráteres que provocaban las bombas americanas, así como los sistemas de ventilación y circulación del aire hacia el exterior de los túneles.



Sistemas de ventilación 


También se pueden ver las diferentes trampas utilizadas, sistemas giratorios con estacas de bambú y lanzas realizadas con los restos de las bombas caídas. Camufladas entre la vegetación atrapaban al enemigo que caía sobre su propio peso y el intento de salir le provocaba más heridas.




Si se desea, también se puede entrar en un túnel cuyas paredes se han ensanchado un poco para que podamos acceder los turistas, pero que aún así no es muy recomendable para los sufran claustrofobia o algún problema respiratorio. 


Hay que andar agachados o a cuclillas, tienen una gran concentración de humedad, como si de una sauna se tratara y no están iluminados, por lo que hay que adentrarse a oscuras. Se llega a uno habitación, luego a una cocina y a una pequeña enfermería que está un poco iluminada.



En Cu Chí existen tres túneles en los que podemos entrar, con longitudes de 5 m, 15 m y 25 m. Nosotros, con el de 5m tuvimos bastante pero Roger y los jóvenes se atrevieron con el de 25m y salieron empapados de sudor.


Al finalizar la visita hay una sala de tiro que permite probar armamento de la época, disparando con fusiles Kalashnikov. El ruido de las armas al disparar la munición es verdaderamente ensordecedor. 



En la ciudad Ho Chi Minh visitamos el Museo de la Guerra o de los Crímenes de Guerra, un testimonio más de la historia del horror.

En el recinto exterior pudimos ver maquinaria de guerra y artillería pesada que el Vietcong capturó al ejército americano: aviones, cazas, helicópteros, tanques, bombas,... 



Caza F-5 americano de la Guerra de Vietnam 

Tanque M.41 Americano 


En el lateral del patio se encuentran algunas de las celdas de tortura utilizadas por soldados survietnamitas para encerrar a los prisioneros del Vietcong y la guillotina que emplearon los franceses antes de esta guerra, en la revuelta del Vietminh. 

En el recinto interior, reportajes fotográficos y vídeos con imágenes de la guerra con EEUU, algunas muy impactantes y que recorrieron medio mundo, así como una espeluznante exposición de malformaciones de fetos en formol, consecuencia del Agente Naranja sobre la población. Atrocidades que ponen los pelos de punta.


Sin embargo, en el Vietnam actual, donde la mayoría de sus habitantes no conocieron el conflicto armado y tienen un carácter amable y emprendedor, no se habla de la guerra, sino de progreso. La parte final, que suaviza la visita del museo, muestra un vídeo con la reconstrucción de Vietnam y el período de post-guerra, así como la gran cantidad de donaciones provenientes de asociaciones y veteranos americanos, unos de los principales turistas que visitan el recinto.

Y para terminar esta entrada con una imagen más agradable, aquí dejo un amiguito que vino a saludarnos. 





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