5 y 6/ 7- INTRODUCCION- ADDIS ABBEBA (7-2014)

14:07

ETIOPÍA (Julio 2014) 




La decisión de ir a Etiopía fue un nuevo reto de explorar y conocer un poco más el mundo en que vivimos,  percibir la emoción del encuentro con otras culturas completamente distintas a la nuestra y ser conscientes de estar disfrutando de una privilegiada experiencia, con alma de viajeros.


"Nos hacemos mayores y tiempo habrá para vacaciones más convencionales" y... dicho y hecho, nos pusimos en marcha. Contratamos un viaje organizado y en grupo pero, al ser los únicos que en la agencia optamos por este destino, tuvimos guía, chofer y transporte a nuestra entera disposición.

Durante los dieciséis días que duró nuestro viaje por el norte y el sur del país, fuimos espectadores insaciables de paisajes, culturas milenarias y a través de su historia, conocimos  el drama y la grandeza de su pueblo.


Etiopía es uno de los países más pobres del mundo, la pobreza se percibe continuamente y eso duele pero es también uno de los países más fascinantes que existen,  la única nación de África que nunca ha sido colonizada por una potencia extranjera y que, tal vez por ello, conserva unos rasgos únicos: su lengua, su religión, sus mitos. 

Su historia está marcada por la dinastía salomónica, tiránica y cruel durante siglos que se inició con el poder de Menelik I (el hijo de Salomón y la reina de Saba) y terminó con el emperador Haile Selassie, derrocado en 1974  por el golpe de Estado comunista del comandante Menghistu que estableció una feroz dictadura hasta que, a su vez,  en 1991 fue destituido por un frente guerrillero del norte y tuvo que exiliarse a Zimbawe, donde el presidente Mugabe le ofreció asilo político. Eritrea ganó su independencia y Etiopía perdió su mar,  declarándose República Democrática y Federal hasta nuestros días pero, con el nuevo gobierno, las fértiles tierras y la riqueza de recursos del país siguen sin corresponden con la pobreza de sus gentes.


5 de julio- BARCELONA-EL CAIRO-ABBIS ABEBA


Salimos de Barcelona a las 15.30 y tras una escala en El Cairo, aterrizamos en el aeropuerto internacional  Bole, de Addis Abeba,  cerca de las 3 de la madrugada. Después de realizar los trámites para el visado (17€ por persona), la recogida de maletas y el cambio de moneda (birr), nos dirigimos a la salida donde nos recibe Johanes, el guía que nos acompañará durante todo el viaje y con el que conectamos bien desde el primer momento.

Es  temporada de lluvias, el suelo está mojado y el clima es fresco y agradable. La iluminación de la ciudad es muy tenue y las viviendas apenas se distinguen. El hotel está situado en un lugar céntrico, aunque no lo parece, y en su entorno hay varios negocios con luces rojas encendidas para atraer a los clientes. Son las 5.30h. Dormimos unas horas.

6 de julio - ABBIS ABEBA


Desayunamos y a las 10h, nos recogen para iniciar las visitas a la ciudad. Es domingo y en el tráfico de la calzada se mezclan personas,  animales y  coches. Las aceras están hechas polvo y el asfalto lleno de baches.

Johanes, con un buen español aprendido en Cuba nos va dando información del país.

Abbis Abeba, es la capital y la ciudad más poblada de Etiopía con cerca de 4 millones de habitantes  y también la capital de la Unión Africana. En ella conviven más de 80 nacionalidades y lenguas, además de cristianos, judíos y musulmanes. También es la sede de la Universidad.

Es una de las ciudades más altas del mundo, con más de 2.400 m sobre el nivel del mar y, aún siendo la capital de una de las naciones más antiguas de la tierra es, sin embargo, una ciudad reciente que fue fundada a finales del siglo XIX por Menelik II.

Los coches azules y blancos son taxis.




No es una ciudad bonita, más bien tiene aspecto caótico y las chabolas y los descampados se alternan con los edificios de hormigón y andamios hechos con troncos de eucaliptos. En el boom inmobiliario se está introduciendo China que está construyendo muchos edificios e infraestructuras de los carece el país, aunque de poca calidad y con cierto desagrado para los nativos que ven como se aprovecha porque el gobierno cede a todo.




Iniciamos la visita al Museo Nacional que alberga tesoros artísticos de la nación, así como muchos de los hallazgos arqueológicos más preciados, entre ellos Lucy.


Lucy es el esqueleto más antiguo de la Humanidad, hallado en 1974 en Hadar, en las riberas del Awash. Tiene más de tres millones de años y cuando lo encontraron estaba sonando la canción de Los Beatles que lleva su nombre. Se lo llevaron a EEUU para estudiarlo y recientemente lo devolvieron al museo.


A continuación vamos a la Catedral de la Santísima Trinidadconstruida en 1941, donde se encuentra enterrado el último Emperador Haile Selassie y algunos héroes de la nación. 



Etiopía es la segunda nación más antigua del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial y, a pesar de estar rodeada de países musulmanes,  mantiene viva una religión casi propia, la copta-ortodoxa, (dependiente de la Iglesia copta egipcia) junto con una serie de mitos propios, que tienen su origen en la leyenda de Salomón, la reina de Saba y la supuesta presencia del Arca de la Alianza en el país, a los que no renuncia y que constituyen la raíz misma de su historia y de su religión (más adelante relataré la historia).



 Numerosos fieles se arriman a rezar a las puertas de la iglesia. 




También en  el entorno se concentran multitud de enfermos y mendigos.




Siguiendo un pequeño sendero llegamos a otra iglesia circular, rodeada de tumbas, donde se concentran más fieles.






La religión ocupa un lugar importante en el pueblo etíope y  no podemos dejar de pensar en como la fe, en todas las partes del mundo, es el mejor antídoto  para olvidar el dolor y la miseria.



A mediodía comemos muy bien en el restaurante Blues Tops  que tiene un bonito jardín. Es nuestro primer contacto con la comida etíope y quedamos satisfechos. Etiopía es un país muy barato para los occidentales pero no para los nativos que, según Johanes, el sueldo medio de un trabajador son 800 birrs al mes,  equivalente a unos 35 euros. Los que tienen sueldo fijo no llegan a ser el diez por ciento de la población y generalmente son funcionarios.

A las 14h nos recogen de nuevo y  ascendemos en coche al Monte Entoto, a 3200 m de altura, desde donde se obtienen grandes panorámicas de la ciudad, lástima que el día está nublado. Atravesamos bosques de eucaliptos y pinos que impregnan el aire con su aroma. Algunas mujeres solitarias bajan deprisa portando leña en la cabeza, que luego venderán. 


En la cima del Museo Entoto visitamos el museo donde se conservan algunas pertenencias de monarcas, especialmente de Menelik II , el rey que unificó los territorios del país y que derrotó a los invasores italianos en la batalla de Adua en el año 1896, símbolo del orgullo y la dignidad nacional etíope. Un guardián nos va detallando  pieza por pieza. Cámaras y móviles han sido retenidas al entrar, en una casilla. 


Junto al museo se encuentra la iglesia ortodoxa-copta Bete Maryam, dedicada a la Virgen María, construida por el emperador Menelik II y donde fue coronado en noviembre de 1889.




También en esta zona se encuentra el complejo formado por la primera residencia de Menelik II y su esposa Taytu. Se pueden visitar las estancias que hacían de dormitorio principal y el comedor. 



Cuenta la leyenda que la emperatriz Taytu asomada a la ventana observaba las vistas desde el palacio, se enamoró de una extraña y bella flor e insistió en cambiar el emplazamiento original de la ciudad (Entoto) al lugar donde la flor crecía. Así se fundó Addis Abeba, cuyo nombre significa "Flor Nueva"en lengua amárica. 



Una vez realizadas las visitas principales nos dejan en el hotel y decidimos dar un paseo por los alrededores para conocer un poco el ambiente que nos rodea.


Las calles están muy animadas, los niños juegan sin el peligro del tráfico de nuestras ciudades, hay vendedores ambulantes, limpiabotas. 







Paseamos tranquilos, nadie nos molesta y todo nos llama la atención. Nos hubiera gustado visitar el Mercato, el bazar más grande de África, pero es domingo y está cerrado.

A las 19h empieza a caer la tarde  y seguimos  las recomendaciones del guía, que nos dice que cuando oscurece es mejor regresar al hotel.  Cenamos y  nos vamos a dormir, al día siguiente tomaremos un avión hacia Bahir Dar para  iniciar nuestro viaje por el norte del país.


7 de julio -  ADDIS –BAHIR DAR (Monasterios del Lago Tana y Las Fuentes del Nilo Azúl)


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