RUSIA: EL ANILLO DE ORO (2007)

22:34


Rusia: EL ANILLO DE ORO

De Moscú partimos al " Anillo de Oro", una ruta por las ciudades más antiguas de Rusia, plagada de monasterios con cúpulas doradas, que se extiende a lo largo de los ríos Volga y Oká, al noroeste de Moscú, en la región central del país y que alberga en su conjunto, gran parte de la historia y de la cultura del pueblo ruso ya que fue, en su momento, lugar de distintos principados,  jugando un importante papel en la formación del estado ruso.




Nos alejamos pues, de las gran metrópolis de Moscú, manteniendo el contacto con la gran riqueza arquitectónica y religiosa del pueblo ruso y  la posibilidad de admirar una parte del paisaje y la vida rural del país, por las antiguas ciudades de Serguiev Posad, Rostov, Yaroslav, Kostromá, Suzdal y Vladimir. 

Fueron muchos los monasterios visitados, todos diferentes, de una belleza deslumbrante y llenos de historia, y antes de que empezáramos a estar saturados, iniciamos el regreso. Una experiencia que aconsejamos a la hora de organizar las diferentes rutas por este país.

El primer lugar que visitamos fue el Monasterio Trinitario de SERGIEV POSAD, fundado en 1354 por Sergio de Radonezh, ermitaño y político que desempeñó un papel particularmente decisivo en la organización de la reconquista de la independencia de las tierras rusas. Está situado en una pequeña ciudad a 70km de Moscú y es uno de los más importantes de Rusia. Atrae cada año a miles de fieles, peregrinos y turistas para ver la tumba del santo. 

Sergiev Posad




En el centro del monasterio se levanta la catedral de la Dormición de la Virgen, con sus cinco cúpulas, construidas en 1559, durante el reinado de Juan el Terrible.

Catedral de la Dormición de la Virgen


Los peregrinos cogen agua de la fuente santa.
Pero la construcción más antigua y notable del monasterio es la catedral de la Trinidad, en cuyo interior puede verse la tumba del santo con montura de plata, del siglo XVI e  iconos pintados por  grandes maestros. 

Catedral de la Trinidad



Imagen de los peregrinos que descansan en el recinto del monasterio.
Durante el trayecto, que hacemos en autocar,  empiezan  a aparecer en el paisaje las primeras "dachas", sencillas cabañas de madera cercanas a la ciudad.

La dacha es algo más que una casa de campo, es un elemento insustituible del modo de vida ruso. En el comunismo fueron islotes de libertad y lugar preferido de reunión  de bohemios y disidentes. 

En 1930 las autoridades soviéticas sólo concedían las dachas a los altos funcionarios públicos así como a las personalidades distinguidas del ámbito cultural o científico, la gente acomodada las alquilaba en pueblos de prestigio y se las consideraba uno de los tres elementos esenciales del bienestar económico.

En los terrenos adyacentes a las dachas, hay huertas donde se cultivan patatas, zanahorias, pepinos, tomates, verduras, frutas,...  que en épocas duras ayudó a paliar el hambre y el racionamiento pero que, hoy en día, también son una ayuda para muchas familias, que venden sus productos en la puerta de sus viviendas.













Seguimos ruta por ROSTOV EL GRANDE, una ciudad ubicada en la ribera del lago Nero. Era un centro administrativo prestigioso, rico y populoso del principado ruso pero la verdadera fama le llegó en el siglo XVII, cuando fue erigido el Kremlin de Rostov, una fortaleza que a diferencia de la de Moscú, fue construida como un misterioso castillo medieval. Encierra majestuosas catedrales de cúpulas talladas en madera y torres impresionantes.









Navegamos por el río de Kotorósl, que entra en el río Volga, para conocer la ciudad de YAROSLAV, fundada en el 1010, por el príncipe Vladimir de Kiev (más tarde Yaroslav el Sabio). La historia relata que sus habitantes paganos estaban ocupados cazando y pescando cuando llegó el príncipe y mató a su sagrado animal salvaje "el Oso" y dominó a los paganos. El símbolo de esta leyenda -el Oso- se representa en el escudo de la ciudad.

Uno de los principales monumentos históricos y arquitectónicos de la ciudad es el antiguo Monasterio de la Transfiguración de San Salvador, fundado en el siglo XVII y la iglesia del Profeta (1605), con maravillosas pinturas y frescos.


Monasterio Spassky, uno de los más antiguos de la región del Alto Volga


Iglesia del Profeta o de San Elías




Yaroslav- Iglesia de la Transfiguración





Las ciudades que visitamos en el recorrido de estos monasterios son grises, decadentes y de aspecto muy soviético. Los habitantes distantes y desconfiados, al contrario que en las zonas rurales. Pasear solos por la noche no nos inspira mucha confianza. 


Cenamos en un restaurante y justo a la salida nos llamó la atención algunas fotografías que había expuestas con detalles violentos. Abajo expongo una de ellas con dos hombres que llevan armas,  caras y  manos ensangrentadas. Desconocemos el significado pero nos impresionó.


Iglesia del Profeta o de San Elías.

Seguimos por la ciudad de KOSTROMA, fundada alrededor de 1152, un lugar que sirvió de retirada en el norte para los moscovitas, cuando eran amenazados por los invasores por el sur y el occidente. En el siglo XIX se convirtió en un importante centro industrial y manufacturero y, actualmente, son famosas sus fábricas y talleres de tejidos naturales, como es el lino. Visitamos uno de ellos y adquirimos algunas piezas muy bonitas y a buen precio.




Kostroma tiene algunos edificaciones antiguas muy bien conservadas como son Las Arquerías Comerciales, construidas en el siglo XVIII,  un centro dedicado al comercio y que, en la actualidad, lo forman varias tiendas y un mercado muy ambientado el día que llegamos.





Dar un paseo por las afueras de Kostroma fue muy agradable, contemplando sus bonitas dachas y la vida tranquila de sus habitantes.





Cercano a la ciudad de Kostroma y a orillas del río con el mismo nombre, se encuentra el monasterio de Ipatiev, fundado en 1330 como un centro de enseñanzas dedicado a los hombres y donde residía Mijail Romanov que, en 1613, fue elegido zar en este monasterio,  iniciándose la historia de la dinastía de zares, que gobernó durante tres siglos el gigantesco territorio ruso y que, por una rara coincidencia, terminó en 1918 en la Casa Ipatiev, en la remota región de Ekaterimburgo, donde una noche de julio, hace 96 años, el último zar fue fusilado junto a toda su familia, siendo hoy considerados mártires por la iglesia ortodoxa. 





El conjunto del monasterio está rodeado por grandes murallas de piedra, en cuyo centro se levanta la Catedral de la Santísima Trinidad, en la que se conservan varios murales, puertas santas de cobre y un gran iconostasio dorados, así como la casa que perteneció a Mijail Romanov.

El monasterio que era regularmente visitado por los nuevos zares Romanov como “cuna de la dinastía”, fue cerrado tras la Revolución Rusa pero en gran parte preservado: por eso mismo, tras la caída de la Unión Soviética pudo ser reabierto y se lo entregó al cuidado de la Iglesia Ortodoxa.






Palacio de Mijail Romanov
Siguiendo en KOSTROMA, visitamos un agradable museo al aire libre de arquitectura rusa de madera, tal como eran los auténticos pueblos rusos entre los siglos XVIII-XIX.









Seguimos ruta y paramos a comer en la ciudad de IVANOVA. La calle principal está muy transitada especialmente por vehículos de transporte público.


Ivanova

Ivanova

Ivanova

Finalmente llegamos a  SUZDAL, situada a unos 200 km de Moscú. Una ciudad pequeña y muy tranquila, con una población de menos de 11.000 personas y que cuenta con más de 200 monumentos arquitectónicos, entre ellos cinco monasterios, más de tres decenas de iglesias y varios museos. Posiblemente la ciudad más importante de las que vimos y que denominan la perla del Anillo de Oro, por su interesante patrimonio.














Regresamos a Moscú,  dejando atrás una región de espléndidos paisajes que, a través de su arquitectura, nos ha permitió conocer unos lugares donde parece que el tiempo se haya detenido y  que conservaremos en la memoria para siempre.






También Podría Gustarte

0 comentarios

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Google+ Followers