HUMAUHACA (JUJUY)

22:34




Viaje desde Salta a la Quebrada de Humahuaca, (provincia de Jujuy), Patrimonio de la Humanidad, disfrutando con los paisajes y los colores de las colinas. Visitamos los pueblos indígenas de Purmamarca con el Cerro de los Siete Colores, Tilcara y la fortaleza preincaica de Pucará, Uquía y su iglesia, Humahuaca y finalmente el Cerro la Paleta del Pintor de Maimará.








29 de octubre- QUEBRADA DE HUMAHUACA


Recorrido: 520 km - Duración: 12 horas - Salida: 7 a.m.


Después de desayunar, salimos de Salta hacia la Quebrada de Humahuaca, un desfiladero con esculpidos paisajes y formaciones rocosas de asombrantes variedades de colores, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, calificándolo como un "sistema patrimonial de características excepcionales".



A lo largo del trayecto, contemplamos de nuevo los típicos cardones, una característica propia a la región, así como las combinaciones de colores del ecosistema de los cerros, dependiendo de los minerales que componen las rocas.



A tan sólo 18 km de Salta, nos encontramos con el poblado de Purmamarca, que en la lengua indígena (aimará) significa "pueblo de tierra virgen". Ingresamos por una estrecha calle que da a la plaza y el antiguo cabildo, que actualmente es una biblioteca. Todos los días montan un mercado de artesanía donde venden telares, rameras, mochilas, polainas, zapatillas, etc. con vistosos tejidos andinos, objetos de madera, plata, cerámica,... en espera de los turistas que llegamos, con la principal finalidad de ver la imponente belleza del Cerro de Siete Colores.





Nos dan un tiempo libre pero no suficiente para llegar hasta el cerro, que domina todo el pueblo y, tenemos que conformarnos, viéndolo en la distancia. Aun así es magnífico, todo un lienzo de tonalidades marrones, ocres, violáceas y rojizas





Contiguo a la plaza, vendedores ambulantes de empanadillas, salami de llama y quesos, productos estrella de esta tierra.


Continuamos en dirección norte hasta Tilcara, en el corazón de la Quebrada. 





Justo a la salida de la ciudad de Tilcara,  el autocar aparca y nos dan tiempo libre para ascender por una colina que lleva a las ruinas de la fortaleza preincaica, de Pucará, construida sobre la Quebrada de Humahuaca, hace unos 900 años. Aquí se defendían los tilcaras de los ataques de pueblos en una localización estratégica, a unos 80 metros de altura con visibilidad de los caminos y sobre los acantilados de Río Grande. Pero más allá de los objetivos defensivos, esta altura proporcionaba cierta religiosidad al lugar de culto, ya que desde aquí observaban los campos y se realizaban ceremonias sagradas.

Durante el sendero, disfrutamos de las espectaculares vistas del valle, respaldado por una inmensa cadena de cerros multicolor.








En el pucará se identifican varios barrios de viviendas, corrales, una necrópolis y un lugar para ceremonias sagradas, entre otros espacios.
Piramide Pucará
Entre las antiguas piedras del pucará, un bosque de gigantescos cardones.




Las casas reconstruidas son de pared de piedra y techo de barro y paja, sostenidas con madera de cardón (esqueleto del cactus). 


Vigas de madera de cardón.
Frente al Pucará de Tilcara se encuentra el Jardín Botánico de Altura, en el que se cultivan y estudian las especies vegetales características de la Quebrada de Humahuaca y de la puna.




Seguimos hacia Uquía y, a lo largo de la ruta, una combinación de formaciones rocosas se van sucediendo de forma espectacular. En esta tierra inhóspita y árida, el paisaje no deja de sorprendernos e impactarnos, en ningún momento. Mientras miro por la ventanilla del autocar, pienso cuántas rutas magníficas se podrían explorar a través de los distintos senderos que veo marcados y tengo la impresión de que, por no disponer más días en la región, nos estamos perdiendo algo importante. 




En el poblado de Uquía visitamos la pequeña iglesia de San Francisco de Paula, declarada Monumento Histórico Nacional que, resistiendo el paso del tiempo, permanece allí con sus paredes impolutamente blancas y conservadas desde 1691. La particularidad de esta iglesia radica en que, en su interior, presenta numerosas obras pictóricas del período cuzqueño. Tal vez la obra más destacada es la de los “Ángeles Arcabuceros”, una colección de pinturas, realizadas por los indígenas, de nueve ángeles, con ropas del siglo XVII, con unos tremendos arcabuces en las manos. 

Para entrar en la iglesia, se debe abrir la puerta con una llave de plata que pesa 400 gramos.


Interior de la iglesia con las pinturas de los Ángeles Arcabuceros
Visitamos una fábrica de cerámica que está próximo a la iglesia. Su entrada está franqueada por una enorme figura de llama, para atraer la atención del turista. En su interior, un inmenso salón despliega miles de artesanías en barro, madera y tapices de todo tipo.




Llegamos a Humahuaca, la población más grande de la quebrada, donde nos dan un tiempo para comer en una posada y, a continuación, visitamos el centro local, de calles angostas y empedradas, con casas bajas de adobe y edificios coloniales que conservan su fisonomía histórica.

Su nombre proviene de los antiguos pobladores aborígenes que habitaron esta región (los omaguaca), que a la vez significa Río Sagrado. Por aquí pasaban los Incas y luego fue Camino Real por donde transitaban caravanas y arrieros en la época de las colonias, período en el cual gozó de un singular esplendor, hasta que sobre el ocaso del siglo XIX se terminó el oro que se extraía.

También hay una leyenda que hace referencia a la Cabeza que llora ¡ Humahuacac! ¡ Humahuacac!. haciendo referencia al lugar de enterramientos de cabezas, o sepulcro de principales cabezas destacadas.







Del Cabildo Municipal, todos los días a mediodía, sacan la imagen de San Francisco Solano para dar la bendición a su pueblo y los visitantes.
Edificio del Cabildo Municipal.



Frente a la plaza de Humahuaca y tras un gran tramo de escalones, se encuentra el Monumento "Héroes de la Independencia" construido en 1950, en honor al Ejército del Norte que luchó por la independencia de Argentina.



Las callecitas estrechas y empedradas que, invitan a dar un paseo con aire colonial.







De Humahuaca, en dirección de retorno a Salta, cruzamos el trópico de Capricornio. La línea imaginaria está representada por un monolito de escaso interés.





A pocos kilómetros de Humahuaca, el impacto de un meteorito realizó la formación del denominado "Ombligo de la quebrada".




Seguimos ruta admirando los múltiples y espectaculares colores de la colina La Pollera de la Coya.



Llegando a Mainará  quedamos impactados antes la espectacular "Paleta del Pintor" , una bellísima formación geológica y paisajística, con formas triangulares de diferentes mezclas de colores.  En ella se encontraban unas huellas de dinosaurio pero, en un gran derrumbe, la piedra cayó y hoy se guardan en la población cercana de Posta de Hornillos. 




Inolvidables y espectaculares vistas. Jamás habíamos visto un paisaje así.








La vuelta a Salta la hacemos por la carretera nacional 9, una ruta, de 19.670 km de largo, que une la capital argentina con la frontera de Bolivia. Llegamos de noche y maravillados de haber realizado este pequeño recorrido, dentro de la fantástica geografía de la Quebrada de Humahuaca.











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