ALSACIA (JULIO 2011)

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Alsacia, la más pequeña región de Francia, es un destino que organizamos para visitar junto a la Selva Negra (Alemania), dada la proximidad de ambas zonas, en un período de cinco o seis días. 

Fuimos con coche lo que nos permitió movernos, tranquilamente, por los encantadores pueblecitos de casas entramadas de colores, como si de escenarios de cuentos se trataran, pueblos vinícolas con colinas repletas de viñedos y fabulosos vinos. 




ALSACIA (Julio del 2011) 

Salimos muy temprano desde Figueras, por la autopista A7, con el siguiente programa:

FIGUERAS- ESTRASBURGO 993 Km

ESTRASBURGO-COLMAR 74 Km 

COLMAR-UNGERSHEIM 28 Km

COLMAR- RIQUEWIHR 15 Km 

COLMAR-KAYSERBERG 11 km

COLMAR-EGUISHEIM 7 Km

COLMAR-TURCKHEIM 7 Km

SELVA NEGRA

ESTRASBURGO- GENGENBACH 39 Km

ESTRASBURGO-FISCHERBACH 56 Km

FISCHERBACH -ALPIRSBACH 30 Km

ALPIRSBACH- TRIBERG 43 Km

TRIBERG-FURTWANGEN 14 Km

FURTWANGEN-WALDKRICH 30 Km

FRIBURGO – COLMAR 49 Km 


Sólo llevábamos la reserva de alojamiento para el primer día en Estrasburgo y los últimos en Wettolsheim (Hotel La Palette, un hotel- restaurante, con mucho encanto y cocina fabulosa, que me atrevo a recomendar). En ambas regiones hay mucho alojamiento e incluso casas rurales que se anuncian a menudo en la carretera como "zimmer frei" (habitación libre en casa rural).

Como región fronteriza ALSACIA ha sido, a lo largo de los años, objeto de conflictos y disputas entre Alemania y Francia, cambiando sucesivamente de soberanía, lo que ha marcado la fisonomía del país como lo demuestra la mezcla de su arquitectura, entre otros aspectos.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el proceso de reconciliación franco-alemana impulsó el nacimiento y desarrollo, en la segunda mitad del Siglo XX, de la Unión Europea, convirtiendo a la región en un símbolo de la paz y de la unión política del continente. 


ESTRASBURGO, capital de Alsacia y sede de importantes instituciones y organismos internacionales de Europa, es donde nos alojamos la primera noche (Hotel Montagne Verte). Su centro está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



Estrasburgo es la sede del Parlamento Europeo. El edificio que lo acoge es impresionante. 

Estrasburgo. Parlamento Europeo
Estrasburgo. Consejo de Europa 
En el centro de la capital se encuentra la Catedral de Notre Dame, considerada como una obra maestra de arquitectura del arte gótico tardío. Su única torre campanario o flèche que culmina a 142m de altura, constituyó la obra arquitectónica más alta del mundo durante más de dos siglos. Vale la pena ascender por ella para obtener magníficas vistas.


Vista de la fachada principal de la Catedral Notre-Dame tomada desde la explanada donde se celebra, desde la Edad Media, el tradicional Marché de Noël o mercado de Navidad. 


Catedral Notre-Dame 


El interior de la catedral impresiona por su altura, sus columnas, su conjunto de vidrieras de los siglos XIII y XIV, el rosetón, el altar bizantino, el órgano y el reloj astronómico que suena cada día, a las 12.30h, mediante un mecanismo que mueve diversas figuras, las hace sonar de una forma totalmente sincronizada y que nos encantó.

Catedral Notre-Dame 

Catedral Notre-Dame. Espectáculo nocturno de luz y sonido.

Cerca de la catedral se encuentra la plaza Gutemberg, con la estatua de este personaje, inventor de la imprenta y bonitas fachadas, entre ellas la Casa Kammercel, una de las edificaciones civiles medievales más ornamentada y mejor conservada de la arquitectura gótica tardía, actualmente hotel y restaurante (a la dcha. la Oficina de Turismo). 

La Casa Kammercel perteneció durante siglos a ricos mercaderes: Philippe Kammerzell, tendero, fué su propietario a mediados del siglo XIX; la casa fue construida en el siglo XVI por Martin Braun, comerciante de quesos, con unos entramados de madera ricamente labrados que decoran las plantas superiores.Tiene 75 ventanas con esculturas sacras y profanas que cada noche son iluminadas. 


Al salir de la catedral nos acercamos a La Petite France, una zona encantadora del casco antiguo de Estrasburgo, con un pintoresco entramado de callejuelas, canales y representativas casas de madera de los siglos XVI y XVII. 


Le Petite France , en otros tiempos, era un lugar que ocupaban pescadores, molineros y curtidores. 


Estarsburgo. Le Petite France 

Paseamos a través del canal de Le Petite France, cruzamos sus compuertas, nos adentramos por sus estrechas calles, sus comercios, sus casas alsacianas de colores, parecía todo un escenario de cuento. 





Mas tarde hicimos un paseo en barco por los canales, que después de atravesar alguna esclusa, nos llevó hasta la zona de los puentes cubiertos (Les Ponts Couverts), creados entre el 1200 y el 1250. Una "muralla-puente" con sus torres, y que en el mediévolo eran de madera y cubiertos de tejados de tejas, de ahí su nombre. Al pie de las dos torres medievales avanzan espolones del siglo 16 que contenían piezas de artillería al nivel del agua. 

Justo enfrente de estos puentes cubiertos (y en donde el barco da la vuelta para comenzar el regreso) se encuentra la presa Vauban (Le Barrage Vauban) con trece arcos, que podían cerrar las compuertas para inundar el frente sur de la ciudad, evitando así cualquier eventual asalto. 


Un merecido descanso para saborear la tradicional "choucroute", acompañada con un un vinito blanco local y la tarta flambee. ¡Uhmmm, que bueno! 


Ésta es la moderna estación de tren de Estrasburgo 


Al día siguiente, con una leve llovizna, iniciamos nuestro recorrido por los pintorescos pueblos alsacianos. 

Hay innumerables pueblos que visitar, a cual más bonito, pero no hay que perderse Egisheim, Ribeauvillé, Riquewihr, Colmar y Kaysersberg que parecen sacados del cuento de Hansel y Grettel y se visitan en poco rato puesto que están muy cercanos unos de otros, una ruta entre viñedos, muy relajada y con bodegas donde catar y comprar vinos . 

Boersch, en la comarca del bajo Rin. 

Encantadora ciudad medieval, Boersch


Bergheim, es un pueblo pequeño y bonito, en el departamento de Alto Rin. Tiene un museo de brujas que narra la historia de los hechos ocurridos en los siglos XVI y XVI, con la quema de éstas. 



En Bergheim hicimos una cata y compramos vino, en una de las muchas bodegas que lo anunciaban.


Bergheim 

Llegamos a COLMAR, una ciudad con bellos edificios y un atractivo patrimonio que ha sabido conservar, a pesar de su historia conflictiva como tierra fronteriza. 

Se desarrolló básicamente desde el medievo como punto importante del negocio vinícola del valle del Rin.

Tiene un núcleo histórico muy interesante, con plazas y edificios de estilos gótico alemán y renacentistas.




Colmar. Maison des Têtes (La Casa de las Cabezas).
El nombre del edificio se debe a que en su fachada hay un montón de caras, entre las ventanas, el balcón, la puerta,... 



La casa de Auguste Bartholdi, autor de la Estatua de la Libertad de Nueva York, en la actualidad alberga las obras del artista en exposición. 

Casa de Auguste Bartholdi


Colegiata de San Martín (del siglo XIII) 



El barrio de Le Petite Venice ( Colmar), con sus pintorescas casas de entramado de madera, sus canales múltiples y sus flores, hace del lugar uno de los más hermosos que se pueden visitar. 





Nos gustaban tanto las fachadas que no paramos de hacer fotos. 







Réplica de la Estatua de la Libertad, inaugurada en 2004, en la entrada norte de Colmar. Como anteriormente comenté, obra de Auguste Bartholdi, autor alsaciano. 


A 20min de Colmar, visitamos el castillo de Haut-Koenigsburg, uno de los más bonitos que hemos visitado. Situado en lo alto de una montaña y tiene unas magníficas vistas sobre el valle del Rin y los pueblos vecinos. 


El castillo de Haut-Koenigsburg es uno de los pocos castillos de Alsacia que no se encuentra en ruinas gracias a la restauración realizada entre 1901 y 1908 por la familia imperial alemana, después de una historia muy polémica y el asedio de los suecos en 1633 durante la guerra de los Treinta Años, que lo dejó en ruinas. Originalmente el castillo había pertenecido a dos grandes familias nobles de origen germano: los Hohenstaufen y los Hansburgo. 


Hace unos años sirvió de inspiración a uno de los ilustradores de El Señor de los Anillos, el canadiense John Howe. 


El patio interior tiene una escalera de caracol, dentro una torre, que nos encantó. 


El castillo, de color rojizo, conserva pinturas, armas, muebles increíbles, lámparas y muchos detalles muy bien cuidados. La sala del Kaiser, está decorada con frescos del pintor alsaciano Léo Schnug (1910), tiene aspecto solemne, con el águila y los blasones que marcan el carácter político de la habitación. 







Un puente levadizo atraviesa la fosa que lo separa del edificio oeste 




EGUISHEIM, en el Alto Rin, es uno de las bellos pueblos alsacianas de la Ruta de los Vinos, a unos cinco kilómetros al sur de Colmar y que, por su atractivo turístico, ha sido distinguido por la asociación "Les plus beaux villages de France". 

Es un pueblo protegido por tres anillos de murallas, que se agrupan alrededor de un castillo feudal y fue el lugar de nacimiento del Papa León IX. 

En la plaza de San León, se encuentra una fuente renacentista, del año 1557, de forma octogonal, catalogada como monumento histórico. Al fondo la Capilla de San León donde se conservan las reliquias del Papa León IX. 


Como en todos estos pueblos, encontramos muchas bodegas con bonitos patios. 

Hostellerie du Chateau. 

EGUISHEIM
conserva su estructura defensiva. Sus propias casas, siguiendo un círculo) eran muralla ante ataques exteriores. En su entorno, además, se ubican varios castillos. 













Zona de cigüeñas 



KAYSERBERG se encuentra enclavada entre montañas y viñedos y en su entorno medieval subsisten las casas antiguas, con la típica arquitectura de la zona, las ruinas de un castillo, el bellísimo retablo de la iglesia de Ste-Croix, el pozo renacentista y el puente fortificado. 



Al fondo una torrre de la muralla medieval (KAYSERBERG) 



Casas a la vera del torrente del río Weiss. (KAYSERBERG) 





OBERNOI 

Es un núcleo que conserva buena parte de sus casas tradicionales, en un casco urbano, de calles con sabor alsaciano. La población se sitúa al piedemonte, en el inicio de la llanura, cerca de un amplio territorio de cultivos de viñedo. 

Su historia está vinculada a la cercana abadía de Sainte Odile.






La zona más atractiva de Obernai es la plaza del Mercado, con bellas edificaciones tradicionales y una fuente con la estatua de Santa Odile, patrona de la región. 











MONASTERIO DE SAINTE ODILE se encuentra en la cima del monte del mismo nombre. Desde la alta Edad Media es un destino de peregrinaje espiritual frecuentado en particular, por personas afectadas de enfermedades oculares.


Santa Odile creció huida del entorno de su salvaje y brutal padre, el duque de Alsacia, Adalrico, que la sometió a todo tipo de persecuciones para evitar su objetivo de vida religiosa. Finalmente, persuadido de su propio error, el padre le legó, entre otros, el monte donde fundó el centro religioso, que hoy es uno de los puntos más visitados de Alsacia. 


Los restos de la santa reposan, junto a lo de los duques, en este lugar. 


Subiendo al Monte Odile, por la cordillera de Los Vosgos. 



Al volver de la abadía, hicimos una breve parada en OTTROTT, una pequeña localidad muy cuidada y embellecida con todo tipo de flores, que nos encantó.








RIBAUVILLE es una pintoresca villa que está unida a la música y es considerada como “la ciudad de los violinistas”. Fue una ciudad medieval donde se refugiaron trovadores y músicos, lo que trascendió a la vida diaria. A lo largo de sus calles se pueden ver numerosas referencias a los orígenes musicales.  



Al fondo, la montaña se eleva cubierta de viñedos. 



Torre de los Carniceros (S-XIII). Tiene su nombre porque se localizaba en el lugar donde se establecieron los gremios que pertenecían a los carniceros. Su interior fue utilizado como cárcel. 


La calle principal o Grand Rue, divide a la ciudad en dos partes y desemboca en la Plaza de Gouraud, construída con los edificios más representativos de la arquitectura alsaciana. Sobre el tejado naranja los nidos de cigüeñas, la figura más típica de la región. 



Uno de los edificios más destacados de la Gran Rue se llama en alsaciano "Pfifferhüss" o el alberge des Ménétriers, fue construido en 166. Destaca por su mirador trapezoidal, tiene dos estatuas de madera de la Virgen María y el ángel Gabriel con la inscripción "Ave Maria Gratia Plena". 




RIQUEWIHR es sin duda, uno de los pueblos con más encanto.

El conjunto urbano conserva casas de notable sabor, algunas son de los siglos XV y XVI. Muchas de las edificaciones muestran un ornato artístico, pero la mayoría son sencillas y tienen el encanto de la arquitectura rural, con sus entramados de madera, y sus ventanas floridas. 

La ciudad tiene fama como productora de vinos, especialmente el Riesling, que viene cultivándose desde lejanos tiempos en la campiña que se extiende en torno al lugar, que aún conserva parte de su sistema defensivo medieval. 

















Y por supuesto, un poco de vino para España! 








En la calle principal hay una tienda "La Ferri de Noel" con objetos navideños que es una maravilla y vale la pena visitar. 



TURCKHEIM

Es uno de los pueblos vinícolas más importantes en Alsacia. Conserva vestigios de una antigua fortificación y puertas en la muralla.




WETTOLSHEIM  es una localidad muy tranquila, donde estuvimos hospedados.















LA RUTA DEL VINO ALSACIANO se extiende a 170 km de longitud y fue inaugurado en 1953. Como está situado entre pueblos llenos de encanto, es una de las rutas turísticas más bellas de Francia. 

Los romanos que fueron los que introdujeron el vino en Alsacia y en la región del Rhin, reconocieron la posición privilegiada de esta zona de los Vosges, bañada por la luz del sol y protegida de la lluvia y el viento por las montañas. La región alrededor de Colmar es conocida como una de las más soleadas de Francia y los niveles medios de precipitaciones son de los más bajos de todas las viñas de ese país. 

Son vinos suaves, pálidos y afrutados, que llevan el nombre de la cepa de donde procede. Éstas son las variedades :

-Le Sylvaner, ligero, fresco, aconsejable para acompañar entrantes, la charcutería o la choucroute.

-Le Pinot Blanc, más seco y nervioso.

-Le Riesling, característico de Alsacia, con mucho bouquet.

-Le Gewurztraminer, elegante, opulento, con mucho bouquet, para los quesos y platos relevantes.

-Le Miscal, seco, afrutado, para el aperitivo.

-Le Klevener, Le Tokay, Le Pinot Noir (único tinto de la familia) y le Cremant d'Alsace (méthode champenoise) completan el recorrido enológico.

Todos los pueblos tienen sus bodegas donde degustarlos y comprar, si se desea. 





El Parque Natural Regional de los Vosgos (Les Vosgues) son unos frondosos bosques, con magníficos senderos de excursión y un entorno natural extraordinario.

La ruta que decidimos hacer fue muy bonita, los caminos cubiertos de flores y una vegetación magnífica. Llegamos hasta los círculos glaciales de la montaña donde se encuentra el lago Negro y el Lago Blanco. 











Y aquí terminó nuestra ruta por Alsacia. Una región con fantásticos pueblos y fantásticos vinos. 

Al día siguiente partimos desde Estrasburgo hacia la Selva Negra, donde hicimos un pequeño circuito que terminó de nuevo en Colmar y, desde allí,  regresamos a casa.

Si quieres entrar en un cuento, no dudes en hacer esta ruta. ¡'No te lo puedes perder!
























 

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