Esta entrada va dedicada a Christian Solanas, un joven amigo que vi nacer y que, ahora, ya crecido, intenta abrirse camino como periodista. Él fue quien me animó a abrir este blog y conozco la ilusión que tiene por conocer Estocolmo. Así pues, Christian, hoy me he propuesto narrarte nuestra experiencia de esta magnífica ciudad, que muchos dicen que es la más bonita del mundo, aunque yo no me atrevería a afirmarlo pero si puedo decirte que me dejó enamorada y te animo a que la visites cuando puedas.